6/12/17

El síndrome de piernas inquietas también se sufre durante el día [6-12-17]


El síndrome de piernas inquietas también se sufre durante el día

  • Además de impedir el sueño, este síndrome dificulta conducir, trabajar o relajarse.
  • Esta enfermedad afecta a entre un 2 y un 5% de la población adulta española.
  • La duración media de la enfermedad es de 18 años.

Hasta ahora siempre se ha creído que el síndrome de piernas inquietas (SPI) se sufría exclusivamente por la noche, a la hora de dormir. Pero hasta un 66% de los pacientes sufre también crisis sintomáticas durante el día.

Así lo concluye el 'I Estudio sobre Sintomatología Diurna del SPI y Toma de la Medicación Diaria', elaborado por la Asociación Española de Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI) y el Instituto de Investigaciones del Sueño de Madrid (IIS).

El síndrome de piernas inquietas es un trastorno de tipo neurológico que afecta a entre un 2 y un 5% de la población adulta española. Entre sus síntomas más frecuentes destacan la imperiosa necesidad de mover las piernas, frecuentemente acompañada de sensaciones molestas en estados de reposo, sobre todo por la tarde-noche, lo que provoca gran dificultad para conciliar y mantener el sueño.

Según el estudio, la mayoría de los pacientes diagnosticados, con un grado moderado a severo y con una media de tratamiento farmacológico de tres años, continúa presentando crisis sintomáticas durante el día.



Pérdida de calidad de vida

Los síntomas diurnos, que se manifiestan principalmente en los momentos de inmovilidad, son uno de los factores fundamentales de la pérdida de calidad de vida en los pacientes con SPI. Les complica todavía más su actividad diaria, ya que les dificulta estar sentados, relajarse, trabajar, conducir, participar en una reunión o disfrutar del tiempo libre, disminuyendo, por tanto, su calidad de vida.

Otro dato extraído de la investigación es que la duración media de la enfermedad en los pacientes de la muestra es de 18 años. Sin embargo, la media de duración del tratamiento no alcanza los seis años (5,97 años).

El director del IIS, el doctor Diego García-Borreguero, explica que "esto significa que la mayor parte de ellos han sido diagnosticados muy tarde y han comenzado su tratamiento en el último tercio de su enfermedad".

Los expertos han visto que hasta el 71% de los pacientes con este tipo de crisis diurnas no logra mejorar con los tratamientos existentes. Al respecto, el 56,7%de los encuestados considera que necesitarían dosis superiores de fármacos, bien sea a través de una dosis adicional (el 30,4%) o de una dosis superior en total del fármaco (26,3%).


Tres preguntas básicas sobre el SPI

¿Qué es el síndrome de piernas inquietas?
Es un trastorno de tipo neurológico que afecta muy especialmente la calidad del sueño, en el que se experimentan sensaciones desagradables en las piernas que se suelen describir como hormigueo, quemazón, frio, tirantez, dolor, etc.

¿Cuál es la causa?
Es aún desconocida, pero hay estudios que inciden sobre determinados problemas en el transporte de hierro al cerebro. El síndrome de piernas inquietas tiene una potente base familiar y genética.

¿Cuáles son los síntomas?

  • Malestar en momentos de inactividad.
  • Al dormir, estirar o doblar las piernas.
  • Frotarse las piernas.
  • Sacudirse o dar vueltas en la cama.
  • Levantarse y caminar.

21/11/17

Ancianos, enfermos, niños y personas medicadas son los más vulnerables ante una posible ola de calor [21-11-17]

 
Ancianos, enfermos, niños y personas medicadas son los más vulnerables ante una posible ola de calor

Beber mucho líquido, protegerse del sol y ventilar suficientemente los espacios son medidas fundamentales.

 La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SemFyc) ha difundido un documento, entre más de 2.500 centros de salud con una serie de recomendaciones ante una posible ola de calor. La sociedad médica recomienda extremar la precaución entre las personas mayores, quienes toman una medicación, los enfermos crónicos y encamados, los menores de cuatro años, los que padecen alguna enfermedad mental y los que presentan obesidad.

Para aquellas personas que están medicadas, los especialistas recomiendan acudir al médico ante cualquier posible síntoma de malestar, para que el facultativo pueda ajustar la dosis adecuada de fármaco. Los pacientes con enfermedades mentales, Parkinson, hipertensión, diabetes o Alzheimer requieren especial atención, por su tipo de medicación.

Beber mucho líquido, protegerse del sol, ventilar adecuadamente los espacios, prestar atención a las personas más frágiles como los niños y los ancianos y actuar con sentido común son las claves, según los especialistas, para prevenir las consecuencias de la ola de calor.

9/11/17

Conducir es una mala idea para la gente que lleva un yeso o una abrazadera [9-11-17]

Conducir es una mala idea para la gente que lleva un yeso o una abrazadera, según los expertos

Un estudio encuentra que frenar toma más tiempo cuando el tobillo del conductor está inmovilizado

Conducir es una mala idea para las personas que tienen que usar un yeso, tablilla o abrazadera mientras se recuperan de una lesión o cirugía en el pie derecho, informa un estudio reciente.

Los autores del estudio también encontraron que frenar toma mucho más tiempo cuando el conductor usa un dispositivo para inmovilizar el tobillo que cuando usa zapatos normales.

Los investigadores midieron el tiempo de frenado de emergencia en voluntarios que usaban un freno adaptado para uso con el pie izquierdo, o que usaban un yeso corto en la pierna, una bota de control de movimiento del tobillo, o zapatos normales.

Los investigadores encontraron que, en comparación con un conductor que usaba zapatos normales, los que usaban un dispositivo o que contaban con frenos adaptados en un coche que viajaba a casi 97 KM (60 millas) por hora se desplazaban: 2.8 metros (9.2 pies) adicionales durante un frenado de emergencia si el conductor usaba una bota de control de movimiento del tobillo en la pierna derecha; 1.86 metros (6.1 pies) adicionales si el conductor usaba un yeso corto en el tobillo de la pierna derecha; 1.83 metros (6 pies) adicionales si el conductor usaba un adaptador para frenar con el pie izquierdo.

Además, en comparación con un conductor que usaba zapatos normales, los que usaban un dispositivo o tenían frenos adaptados en un coche que viajaba a 56 km (35 millas) por hora se desplazaban 1.6 metros (5.4 pies), 1.1 metros (3.6 pies) y casi 1.1 metros (3.5 pies) adicionales, respectivamente, lo que podría resultar en la diferencia entre evitar o sufrir un choque, señalaron los investigadores.

El estudio aparece en la edición del 15 de diciembre de la revista Journal of Bone and Joint Surgery.

"No encontramos un dispositivo que fuera tan seguro como los zapatos normales. Solo evaluamos situaciones de frenado de emergencia, pero es razonable suponer que si una persona no puede frenar rápidamente en una emergencia, tal vez no sea seguro que esa persona conduzca", señaló en un comunicado de prensa de la revista el Dr. Thomas Dowd, cirujano ortopédico del Centro Médico Brook del Ejército en el Fuerte Sam Houston de Texas.

"Según nuestros hallazgos, no podemos recomendar que ningún paciente vuelva a conducir mientras usa un adaptador de frenos o un dispositivo de inmovilización en el pie derecho. Los cirujanos ortopédicos deben educar a sus pacientes sobre estas inquietudes de seguridad al discutir sobre el mejor momento para comenzar a conducir de nuevo", añadió Dowd.

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Salud Neurologica: El síndrome de Cotard

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1/11/17

Advierten que hígado graso es cada vez más frecuente en personas de todas las edades [1-11-17]

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Advierten que hígado graso es cada vez más frecuente en personas de todas las edades

La acumulación de ácidos grasos en las células del hígado y el excesivo consumo de azúcares y carbohidratos simples limitan el funcionamiento de este órgano y puede desencadenar en cirrosis e insuficiencia hepática, advirtieron especialistas.

El hígado graso, o esteatosis hepática, es una enfermedad cada vez más común en hombres y mujeres de todas las edades, incluyendo infantes. Las personas con enfermedades crónicas, como la diabetes tipo 2, agravan su estado de salud.

Según el doctor Helard Manrique Hurtado, médico endocrinólogo del hospital Loayza y director del Centro de Investigación en Diabetes, Obesidad y Nutrición, la enfermedad consiste en una deficiencia del hígado en utilizar la grasa para generar energía o transportarla hacia el resto del cuerpo, debido a la acumulación de ácidos grasos y triglicéridos en los hepatocitos (células del hígado).

"Ocasiona inflamación o fibrosis, que el órgano se endurezca, no funcione correctamente y, finalmente, deje de funcionar", refiere.

Los factores que aumentan el riesgo de contraerla son el colesterol y/o triglicéridos elevados en la sangre, obesidad, pérdida de peso importante de forma rápida y la diabetes tipo 2.

Recomendaciones

Esta enfermedad no presenta síntomas y para su diagnóstico debe recurrirse a un análisis de sangre, ecografía o biopsia. Bajar de peso, realizar mayor actividad física y la proporción adecuada de nutrientes en la dieta pueden revertir este proceso.

Las personas con hígado graso deben evitar las frituras y grasas saturadas (crema de leche, mantequillas, manteca), sustituir lácteos enteros por descremados, retirar la piel de las carnes y consumir grasa insaturada (nueces, palta, aceitunas).

Asimismo, deben incorporar a su dieta ensaladas, sustituir carbohidratos simples (galletas, alimentos a base de harinas refinadas, dulces) por carbohidratos complejos (avena, camote), evitar bebidas alcohólicas, aumentar su actividad física, bajar de peso y controlar sus niveles de glucosa, triglicéridos y colesterol. No hay medicamentos que ayuden a curar el hígado graso.

"A consumir ensaladas y aumentar la actividad física porque no hay medicamentos que curen el hígado graso", remarca el especialista.

Para tener en cuenta

Investigaciones efectuadas en Estados Unidos revelan que los niños y los adolescentes hispanos tienen mayor predisposición genética para contraer el hígado graso.

Si está a dieta, no deje de comer grasas y carbohidratos: la dieta se basa en la cantidad y calidad de los alimentos y no en excluirlos.

Una dieta para perder peso debe ser baja en grasas, pero en grasas saturadas (presentes en la comida chatarra).

Las dietas muy bajas en grasas no son saludables, pues hay algunas vitaminas que necesitan de aquellas para ser absorbidas.

Los riesgos

1 De acuerdo con estudios, la acumulación de grasa en el hígado genera resistencia a la insulina, lo que en el transcurso del tiempo supone el desarrollo de la diabetes.

2 También aumenta el riesgo cardiovascular y de mortalidad por cáncer. Cuando se combina diabetes e hígado graso, las probabilidades de enfermedad cardíaca se duplican.

3 Tener hígado graso puede ser un desencadenante de la diabetes y para prevenir la diabetes mellitus tipo 2 sugieren evitar la obesidad.


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30/10/17

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29/10/17

25/10/17

¿Tienes huesos sanos? [25-10-17]

[24-8-15]
¿Tienes huesos sanos?

Contrario a lo que piensan muchas personas, verte bien no significa que por dentro estés bien. La osteoporosis es una enfermedad silenciosa que no tiene síntomas y además es irreversible.

Esta enfermedad debilita tus huesos, hace que se vuelvan frágiles sin que te des cuenta y un día simplemente por cargar una bolsa pesada o por un paso en falso, puedes sufrir una fractura.

Además de las fracturas, la osteoporosis limita las capacidades físicas y las actividades familiares o sociales, hasta el punto de estar en cama o en silla de ruedas.

Descubre si tienes riesgo de sufrir osteoporosis

1. ¿Algún miembro de tu familia ha sufrido osteoporosis?

2. ¿Permaneces sentada por largos periodos?

3. ¿Tienes poca actividad física?

4. ¿Llevas una dieta baja en calcio?

5. ¿Tomas bebidas alcohólicas en exceso?

6. ¿Fumas más de ocho cigarros al día?

7. ¿Tienes más de 35 años?

8. ¿Padeces de menopausia prematura?

9. ¿Tienes problemas de tipo hormonal?

10. ¿Tienes o tuviste ausencia de menstruación por muchos meses?

11. ¿Has tomado por mucho tiempo algún tipo de medicamento?

12. ¿Padeces de asma, artritis, convulsiones o deficiencia de la tiroides?

Si contestas afirmativamente a más de tres preguntas, tienes un alto riesgo de padecer osteoporosis y debes acudir con tu médico.

Mejora la salud de tus huesos

* Come alimentos ricos en calcio como queso, leche, jugo de naranja, frijoles, tortillas, brócoli, col, nueces, pescado, etc.

* Ingiere suplementos alimenticios que contengan calcio y vitamina D.

* Realiza ejercicio regularmente.

* Limita el consumo del cigarro y de bebidas alcohólicas..

* Infórmate sobre los medicamentos que puedes tomar para prevenir la pérdida de calcio.

* Acude con tu médico frecuentemente.

18/10/17

El sedentarismo, ¿tan riesgoso como el tabaquismo y la hipertensión? [18-10-17]


El sedentarismo, ¿tan riesgoso como el tabaquismo y la hipertensión?
 Recientemente la reconocida revista British Medical Journal publicó los resultados de un estudio realizado por la Universidad de Oslo, en Noruega según el cual el ejercicio físico es una herramienta “protectora” frente a diversas patologías; y que de hecho moviéndose es posible disminuir un 40% la mortalidad, aun tratándose de personas mayores que, se supone, pueden tener alguna enfermedad.

“Seguimos durante 15 años 6 mil varones que en el año 2000 tenían al menos 70 años y evaluamos en ellos si el ejercicio físico moderado (30 minutos de actividad, 6veces por semana) podía ser un elemento protector de la salud cardiovascular y el riesgo de vida. Como conclusiób podemos decir que el 40% de reducción no se obtiene muchas veces ni con un medicamento, y que por ende impulsar cambios de vida es fundamental para tener una mejor gestión de salud”, manifestaron los científicos.

Sin embargo, la investigación tiene una nota controvertida si se quiere porque sitúa en un mismo plano de seriedad o gravedad al sedentarismo con otros reconocidos factores de riesgo cerebrovascular: el tabaquismo y la hipertensión.

Al respecto, el Dr. Matías Tisi Baña, médico del staff de Clínica Médica del Hospital Universitario Austral (HUA) postuló: “Es difícil cuantificar uno u otro factor de riesgo porque sin duda interactúan y se potencian. La diferencia es que el sedentarismo tiene soluciones fáciles de obtener, libres de efectos adversos, baratas y para todos los gustos y preferencias”.

Ocurre que se trata, simplemente, de moverse. Para eso, el primer paso es por supuesto consultar al médico y asegurarse de estar en condiciones físicas para la actividad, y luego sí elegir qué hacer y procurar dedicarle la mayor cantidad de tiempo durante la semana.

“El problema es que las modificaciones de ciertos hábitos de vida (alimentarse adecuadamente, dormir y descansar mejor o realizar más ejercicio, entre otras) son de las más difíciles de implementar, porque a todos nos gustan más las respuestas ‘mágicas’, los resultados sin esfuerzo y la ‘pastillita’ en lugar de reordenar la forma de comer, por ejemplo. Por eso tenemos que trabajar sobre la concientización: los hábitos de vida saludables son accesibles, ajustables a las preferencias de cada uno y no significan vivir sufriendo o no darse nunca más un gusto”, dijo el especialista.

“Y en cuanto a loscomputer-313847_1280 efectos, cuando uno empieza a experimentar los cambios se da cuenta de que tener hábitos saludables no sólo no es tan malo como parecía sino que, todos los días, se siente cada vez mejor”, completó Tisi Baña.

Por último, el Dr. se refirió al momento de la vida en el cual hay que poner en marcha estos cambios: “Si bien cuando pensamos en la enfermedad cardiovascular es cierto que el riesgo aumenta junto a la edad -y en las mujeres particularmente después de la menopausia- esto debe ser un trabajo continuo, pero además las modificaciones deben empezar desde la infancia, para facilitar el aprendizaje y la adherencia. Entonces, no solo debemos preocuparnos por nuestra salud, sino también transmitir estos valores a nuestros hijos”.

*Dr. Matías Tisi Baña