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8/7/17

Cómo evitar contagio de enfermedades invernales [8-7-17]

 
Cómo evitar contagio de enfermedades invernales

Estamos comenzando el clásico aumento de las enfermedades de invierno: resfrío común, faringitis, amigdalitis, otitis, sinusitis, laringitis, síndromes bronquiales obstructivos y las temidas neumonías, son algunos de los problemas más comunes de esta época del año.

Según el Ministerio de Salud, durante este periodo del año, en la atención primaria de emergencia, ya se registra un 43% de las consultas por complicaciones propias del invierno. Esto porque el invierno es propicio para que muchas infecciones respiratorias nos afecten, explica Claudio Muñoz, académico de la Facultad de Enfermería de la U. Andrés Bello y experto en emergencias.

El enfermero agrega que muchas de estas enfermedades son comunes, incluso, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), un niño normalmente puede llegar a tener seis a siete resfríos en un año. Para evitar estos peak de las enfermedades invernales es vital la prevención, advierte Claudio Muñoz.

Para prevenir el contagio de estas enfermedades, Claudio Muñoz, detalla algunas medidas generales que nos sirven para casi todas las patologías mencionadas:

* Si usted estás enfermo, tosa o estornude tapándose la boca con pañuelos desechables y elimínelos inmediatamente. Si no tiene pañuelo hágalo con el antebrazo, nunca con las manos. Si ya tiene declara una enfermedad respiratoria, ocupe mascarilla desechable, así evitará contagiar a otras personas.

  • Lávese las manos periódicamente con agua y jabón con abundante espuma por un periodo de tiempo de más de 20 segundos. Si no puede lavarse, utilice alcohol gel, con la precaución que después de un par de uso se lavará las manos.
  • Evite el contacto con personas enfermas de resfrío, gripe u otras enfermedades respiratorias.
  • Si en su hogar hay un enfermo o necesariamente está en contacto con uno de ellos, lávese bien sus manos después del contacto con éste. Además, ventile muy bien las habitaciones diariamente.
  • Evite estar o concurrir a ambientes con humo de cigarrillo o de gran contaminación ambiental.
  • Si va a calefaccionar las habitaciones, utilice preferentemente estufas eléctricas o de gas.
  • Para el uso de estufas a parafina, se recomienda cambiar las mechas de cada invierno y cuando las esté utilizando encienda y apague siempre en el exterior.
  • Evite el exceso de humedad dentro del domicilio, para ello tape las filtraciones del techo, paredes, puertas y ventanas. Además, de evitar hervir teteras encima de las estufas.

21/4/17

Cuida tu postura y evita enfermedades [21-4-17]


Cuida tu postura y evita enfermedades

En la actualidad, la mayoría de los trabajos consisten en pasar ocho horas o más sentado frente a una computadora o detrás de un escritorio, lo que conlleva a adquirir malos hábitos de postura, sobrepeso y estrés.

El trabajo de oficina no está considerado como una labor de alto impacto físico, sin embargo, especialistas en la salud han determinado que movimientos repetitivos de las articulaciones como codos, dedos y muñecas; además de las posturas permanentes, ocasionan pequeños traumas que no ser atendidos causan daños graves y permanentes.

Así mismo, el permanecer por largo tiempo sentado propicia que no se gasten las calorías debidas, lo que viene ocasionando sobrepeso y obesidad, que genera el aumento de grasa y triglicéridos en la sangre y es detonante de enfermedades como la alteración en la circulación periférica, várices, flebitis (inflamación de las venas), hipertensión arterial, insuficiencia renal, diabetes y males cardiacos como son los infartos.

En el 2009, datos revelados por el Instituto Mexicano del Seguro Social señalaron que el uso prolongado de la computadora causa lesiones al 8% de los trabajadores, lo que deriva en incapacidades laborales frecuentes.

Dentro de los padecimientos se encuentran la tendinitis del pulgar, el síndrome del túnel del carpo (STC), problemas de postura en espalda y cuello, así como de la vista.

Muy pocos son los trabajos que cuentan con técnicas de gimnasia laboral, por lo que ya es momento de que usted se preocupe por su salud pues nadie más lo hará, así que empecemos con prácticas rutinas que le ayudarán a mejorar su calidad de vida mientras trabaja.

A ejercitar cuello y cabeza

La acumulación de tensión junto a una mala postura puede provocar fuertes molestias en el cuello. Dedique algunos minutos de su jornada a estirar el cuello, moviéndolo ligeramente en giros completos hacia la derecha e izquierda, como si quisiera tocar la oreja con el hombro.

Preste atención a estos movimientos, evitando girar su cuello de forma brusca o llevándolo hacia atrás, porque así comprime las cervicales.

Los hombros también

Sentados, con la espalda recta apoyada en la silla, trabaje los hombros. Primero súbalos y llévelos hacia delante varias veces, dibujando suaves círculos con el movimiento. Luego repita el ejercicio en sentido contrario. Estire los brazos al frente y luego mueva sus manos y muñecas, repitiendo el ejercicio en distintas direcciones.

No olvidemos la espalda


Preocúpese de mantener la espalda erguida y apoyada en el respaldo de la silla mientras está trabajando. Estire su espalda cada cierto tiempo, sentado con los pies paralelos en el suelo, dejando caer el tronco sobre las piernas, mientras la cabeza cuelga entre ellas. Respire profundo mientras realiza este ejercicio en distintas direcciones.

¿Y las piernas?

Son unas de las principales víctimas de la rutina sedentaria en el lugar del trabajo. Acostúmbrese a estirarlas, y a no tenerlas cruzadas más de una hora. Incluso desde su silla, apoyando la espalda en el respaldo, puede mover las piernas para ayudar a la circulación y evitar que se sientan cansadas.
 

30/3/16

Detectar enfermedades con el sudor


Detectar enfermedades con el sudor

El método ha sido desarrollado por un equipo de investigadores españoles.

muyinteresante.es.-Sarah Romero

Un equipo de científicos de la Universidad de Córdoba y del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba (España), pertenecientes al Instituto Maimónides de Investigación Biomédica han diseñado un método para detectar el estado de salud y las potenciales enfermedades de los pacientes mediante un análisis del sudor y el aliento. El estudio ha sido publicado en la revista Talanta.

El nuevo método analítico utiliza los aminoácidos presentes en el sudor y evalúa las posibles alteraciones que producen en ellos enfermedades del riñón o el hígado, las neuropatías o la dieta sin realizar ninguna técnica invasiva como puede ser el tradicional análisis de sangre.

La composición del sudor probó a los científicos que podía ser utilizada para analizar el perfil completo de aminoácidos, precisamente unos compuestos clave en diversos procesos metabólicos de los seres vivos. Una alteración en estos aminoácidos estaría vinculada a la presencia de dolencias en el riñón o el hígado, por ejemplo.

“El trabajo tiene aplicabilidad tanto en medicina forense como para el desarrollo de aplicaciones clínicas, pero es difícil localizarlos en las primeras fases de la enfermedad para validar los métodos analíticos y realizar una detección precoz”, explica a Sinc María Dolores Luque de Castro, coautora del estudio.
 

5/3/16

Cómo combatir la enfermedad de la tiroides [5-3-16]


Cómo combatir la enfermedad de la tiroides

Muchas mujeres tratan de explicarse su aumento de peso buscando otras causas más allá de sus hábitos de alimentación y tendencias de ejercitación. Para algunas basta cualquier chivo expiatorio, ya sea el estrés, un embarazo reciente o la acción de un medicamento, pero nadie quiere admitir que la falta de ejercicios o consumo de alimentos grasos sea el principal culpable.

Sin embargo, cuando los métodos tradicionales para rebajar de peso no funcionan, o las libras de más comienzan a inquietar, todo eso podría achacársele a un problema de la tiroides. Pero ¿es adecuado culpar a un trastorno médico por el aumento de talla? Podría ser.

Los problemas de tiroides son más comunes en la actualidad de lo que se sospechaba previamente. Según la Fundación de la Tiroides de los Estados Unidos, 4.1 millones de hombres y 8 millones de mujeres padecen de hiper o hipotiroidismo.. Tales trastornos, frecuentemente incomprendidos, no son detectados por los médicos, por lo que más de la mitad de los casos no se diagnostican correctamente, según Mary J. Shoman, experta en tiroides y colaboradora del sitio Web informativo About.com.

MAS...

Funcionamiento de la tiroides

Para comprender la severidad de un trastorno de la tiroides y los síntomas que lo distinguen, es importante entender primeramente el funcionamiento de la misma.

La tiroides es una glándula en forma de mariposa, ubicada en la base del cuello, debajo de la nuez de Adán. Cada “ala” o lóbulo de la tiroides descansa a cada lado de la tráquea. El propósito de la glándula es crear, almacenar y segregar hormonas para contribuir a que el oxígeno penetre en las células del cuerpo. Como resultado, se conoce a la tiroides como la regidora del metabolismo, pues trabaja en conjunción con la glándula pituitaria y el hipotálamo cerebral.

Las hormonas principales que produce la tiroides son: T triiodothyronine (T3) y thyroxine (T4). Una vez segregadas por la tiroides, las T3 y T4 viajan por el torrente sanguíneo para ayudar a que las células conviertan el oxígeno y las calorías en energía. Cuando la tiroides no produce hormonas suficientes, se padece de un trastorno conocido como hipotiroidismo, el cual provoca la lentitud del cuerpo y aumento de peso, así como depresión, fatiga y disminución de los latidos del corazón. Cuando la tiroides produce demasiadas hormonas, se produce en hipertiroidismo, cuyo resultado es la aceleración del cuerpo, que se traduce en nerviosismo, taquicardia, palpitaciones y pérdida de peso sin explicación aparente.

Tratamiento

La forma más común de tratamiento de los problemas en la tiroides consiste en una terapia de reemplazo de hormonas tiroideas. Es un tratamiento efectivo, que simplemente sustituye lo que el organismo no puede producir. Sin embargo, la terapia hormonal puede inclinar la balanza en dirección opuesta en lo que respecta a la producción de hormonas. Por tanto, una persona que padece de hipotiroidismo podría padecer de hipertiroidismo si se le administran demasiados medicamentos. Por esa razón, el monitoreo continuo y el seguimiento por parte de su médico son muy necesarios.

Hable con el médico si encuentra una situación inusual en su salud. Esto podría ayudar al galeno a determinar si es necesaria la terapia hormonal, y posiblemente le ayude a evitar los síntomas serios o molestos de la enfermedad de la tiroides.

HAGA SU DIAGNOSTICO

Como la acción de la tiroides llega a todas las células del cuerpo, cuando no funciona adecuadamente surgen diversos trastornos. Si contesta afirmativamente todas estas preguntas, debe consultar con su médico acerca de la enfermedad de la tiroides. Podría estar sufriendo de la lentitud de las funciones corporales definidas por el hipotiroidismo..

- ¿Algún miembro de su familia ha confrontado problemas de tiroides?
- ¿Le han diagnosticado el Síndrome de Fatiga Crónica, o se cansa con frecuencia a pesar de haber dormido lo suficiente?
- ¿Siente que se le enfrían con frecuencia las manos y los pies?
- ¿Se le inflama la zona del cuello?
- ¿Está pasado de peso?
- ¿Aumenta de peso con demasiada facilidad?
- ¿El estrés le hace sentir irritable con facilidad?
- ¿Está deprimido, es propenso a la depresión o se siente aislado?
- ¿Siente peso en la cabeza, o ha disminuido notablemente su memoria/concentración?
- ¿Sufre pérdida del cabello, particularmente alrededor de la porción externa de las cejas?
- ¿Se le reseca la piel o el cabello?
- ¿Tiene el colesterol alto?
- ¿Acaba de dar a luz?
- ¿Ha estado expuesto a la radiación?